Seguridad de los productos Rockwool
El grupo Rockwool apuesta por la seguridad de los productos y de los lugares de trabajo. Además, tenemos por norma informar a los clientes sobre la correcta instalación y manipulación de los productos.
Seguridad de las fibras de lana de roca
La Organización Mundial de la Salud resolvió en 2001 que la lana de roca debía dejar de considerarse como “de posibles efectos cancerígenos para los humanos”. Esta reclasificación positiva se debió a que los estudios epidemiológicos y de inhalación a largo plazo no demostraron ningún aumento del riesgo de cáncer de pulmón por exposición profesional a las fibras de lana de roca.
Contacto con la piel
La manipulación de productos Rockwool puede ocasionar picores pasajeros debidos al efecto mecánico de sus fibras ásperas. En 1997, la UE incluyó la lana de roca entre los productos que irritan la piel. El sector de las lanas minerales ha presentado un conjunto
de recomendaciones sobre la manipulación de sus productos para reducir al mínimo estos picores pasajeros.
Bajo contenido orgánico: pocas emisiones
El contenido típico de los productos Rockwool es un 98% de materiales inorgánicos (roca) y sólo un 2% de material orgánico: un aceite muy refinado confiere propiedades hidrófugas al aislamiento y reduce el polvo, en tanto que una resina ligante aglutina las
fibras. Utilizamos un compuesto de fenol-formaldehído modificado con urea, que también se aplica en la fabricación de baquelita para picaportes, asientos de inodoro y teléfonos.
Antes de que nuestros productos lleguen al cliente, el aglutinante se ha curado en un horno a más de 200° C. Este proceso elimina prácticamente la liberación de formaldehído del producto acabado. Las pruebas de clima interior han demostrado que, para uso en edificios a temperaturas normales, no hay ningún problema de emisiones. Los productos Rockwool en contacto con el ambiente interior tienen clasificación M1, la mejor categoría de clima interior según los estrictos requisitos de la normativa vigente en Finlandia. También pueden adquirirse techos acústicos Rockfon respaldados por la etiqueta danesa de clima interior. Durante la producción y en la fase previa al curado del aglutinante intervienen varias sustancias químicas, entre ellas el amoníaco, el fenol y el formaldehído, un conocido agente carcinógeno e irritante de la piel. El sistema de seguridad que
tenemos implantado impide el contacto del aglutinante sin curar con la piel de nuestros empleados. La ventilación y otros equipos medioambientales ayudan a minimizar las emisiones a la atmósfera y velan por la seguridad del lugar de trabajo.
Buena ventilación a temperaturas elevadas
Como sucede con todos los compuestos orgánicos, las pequeñas cantidades de aglutinante y aceite pueden liberar productos en descomposición cuando se calientan. Las concentraciones elevadas de estos gases pueden irritar los ojos y el aparato respiratorio.
Para abordar las circunstancias especiales en que el aislamiento se calienta a más de 90°, el Grupo Rockwool ha publicado una Ficha Técnica de Seguridad del Material que recomienda mantener una buena ventilación durante la fase de calentamiento inicial.
Por ejemplo, en las centrales eléctricas que utilizan aislamiento industrial alrededor de tuberías muy calientes. Estas medidas protectoras son innecesarias para el uso en edificios a temperatura normal.
