Más que una roca

La lana de roca ROCKWOOL está hecha a partir de roca volcánica. Descubre cómo se fabrica.

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El aislamiento natural por excelencia

Nacida de la roca volcánica (el basalto), la lana de roca es un producto de la naturaleza.

Creer en la leyenda, observar la naturaleza… Los volcanes han alimentado desde siempre la imaginación de las personas. Cuenta la leyenda que en las forjas de Hefesto se produjeron el cetro de Zeus, el tridente de Poseidón y la armadura de Aquiles… En el archipiélago de Hawai, el día después de la erupción del volcán Kilauea, hogar de la diosa Pelé, los habitantes encontraron los cabellos que ésta se habría arrancado en un arrebato de cólera… La lava fundida habría adoptado la forma de largos y finos filamentos que el viento se iría llevando. Fue precisamente observando este fenómeno cuando, a principios del siglo XX, dos científicos imaginaron las posibilidades que podía ofrecer la lana de roca…

 

Formado por una red de fibras que aprisionan células de aire seco y estable, este material se compone de un 98 % de basalto y un 2 % de aglutinantes. Su estructura fina y compleja se asocia a unas propiedades aislantes únicas. Se trata de un producto natural, totalmente reciclable.

 

Durabilidad y un balance de carbono positivo: la lana de roca es uno de los pocos productos industriales que permite ahorrar más energía, C02 y contaminantes atmosféricos que los consumidos y/o emitidos durante su transformación.

Los balances energético y de carbono de la lana de roca pasan a ser positivos apenas cinco meses después de la instalación de los productos.

 

Una fabricación controlada ayuda a conservar el medio ambiente: el 98 % de los residuos generados durante la fabricación se reciclan (de ellos, el 100 % de los residuos de lana). Al evitar la utilización de combustibles fósiles no renovables, la lana de roca minimiza la contaminación del aire. ROCKWOOL también dedica una especial atención al agua y utiliza aguas pluviales que son tratadas en un circuito cerrado con el fin de no devolverlas contaminadas al medio natural.

el 98 % de los residuos generados durante la fabricación se reciclan (de ellos, el 100 % de los residuos de lana). Al evitar la utilización de combustibles fósiles no renovables, la lana de roca minimiza la contaminación del aire. ROCKWOOL también dedica una especial atención al agua y utiliza aguas pluviales que son tratadas en un circuito cerrado con el fin de no devolverlas contaminadas al medio natural.

 

Un ambiente interior sano: la lana de roca ha obtenido la etiqueta finlandesa «M1» por la calidad del aire interior. Dicha etiqueta responde a las exigencias europeas más estrictas, que corresponden a un nivel muy bajo de emisiones de olores, partículas y compuestos orgánicos volátiles.

La lana de roca ha obtenido la etiqueta finlandesa «M1» por la calidad del aire interior. Dicha etiqueta responde a las exigencias europeas más estrictas, que corresponden a un nivel muy bajo de emisiones de olores, partículas y compuestos orgánicos volátiles.