Como mínimo, todo edificio de altura media y alta debería revestirse y aislarse con materiales no combustibles* que no emitan humos tóxicos significativos una vez expuestos al fuego.
*Como mínimo clase A2 s1, d0 según la norma EN 13501-1.
Las fibras de lana de roca puede resistir temperaturas superiores a 1000 ºC.