La casa que casi no necesita calefacción

Cómo la construcción de «casas pasivas» diseña y construye casas que ahorran energía

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¿Quién necesita calefacción central?

En regiones como las del norte de Europa, casi todo el mundo la necesita. Aun así, durante más de 20 años ha existido una normativa que ha permitido que incluso puedan construirse casas en climas fríos para mantener a sus ocupantes a una temperatura cálida y cómoda sin o con muy poca calefacción.

Fundado en 1996 por el Instituto Passivhaus de Darmstadt (Alemania), el concepto «casa pasiva» es uno de los pioneros en la construcción de casas de bajo consumo energético, que a día de hoy se ha convertido en una de las normativas principales en el sector de la construcción. Lo que diferencia a este tipo de construcciones de las demás es que hace un mejor uso de las influencias «pasivas» en un edificio, como por ejemplo la luz del sol, las sombras y la ventilación, en vez de simplemente usar los sistemas de calefacción y aire acondicionado activos tradicionales. Si a esto le sumamos los muy altos niveles de aislamiento y hermeticidad, el concepto de «casa pasiva» permitirá que una casa pasiva utilice un 90 % menos de energía1  que una vivienda habitual.

¿Qué define una casa pasiva como tal?

Para alcanzar el estándar de casa pasiva, un edificio debe satisfacer varios criterios:

Calentamiento del espacio: La demanda energética para el calentamiento del espacio no deberá exceder 15 kWh/m2 por vivienda por año o un valor de 10 W/m2 de demanda máxima. Esto contrasta con los 100 W/m2 que se necesitan en una casa típica. 

Energía primaria: El total de energía necesaria para todas las aplicaciones domésticas (calefacción, agua caliente y electricidad doméstica) no deberá exceder los 60 kWh/m2 por vivienda por año.

Hermeticidad: Los edificios pasivos son muy herméticos y no deberían presentar más de 0,6 cambios de aire por hora a 50 pascales de presión.

Confort térmico: Las viviendas deberán ser confortables durante todo el año, y no exceder 25 ºC durante más de un 10 % de las horas de un año dado.

Un diseño pasivo inteligente

Para alcanzar este nivel de rendimiento, los constructores utilizan un diseño pasivo inteligente (por ejemplo, se aseguran de que la casa esté orientada y diseñada de modo que aproveche al máximo la luz diurna del sol y las sombras) y aplican los cinco principios de la casa pasiva (véase el recuadro de hechos importantes).

Unos altos niveles de aislamiento es el elemento clave de la construcción pasiva para mantener al mínimo las pérdidas térmicas y para que, por lo tanto, una casa pueda conservar una temperatura cálida sin calefacción o precalentando el aire frío que penetra en la habitaciones. Los edificios pasivos cuentan con un revestimiento aislante continuo, como si fuera un abrigo cálido que envuelve el edificio, y una capa hermética.

El aislamiento de lana de roca incombustible de ROCKWOOL es ideal para satisfacer la normativa de casa estándar porque se ajusta al edificio y conserva su forma a lo largo del tiempo, permite que los vapores lo traspasen, es muy duradero y ejerce de protección contra incendios. 

1 "25 Years Passive House – Interview with Dr. Wolfgang Feist",  Passive House Institute 

Energía
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menos de consumo energético en casas pasivas.

Calefacción
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necesarios para la calefacción vs. 100 W/ m2 en una casa tradicional.

Los cinco principios del diseño pasivo

  1. Ausencia de puente térmico
  2. Ventanas de calidad superior
  3. Ventilación mecánica con recuperación de calor
  4. Aislamiento de calidad
  5. Construcción hermética