La megaciudad sostenible

Con un buen diseño y unos buenos materiales, una urbanización rápida sí que puede ser sostenible

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Cada semana, 1,5 millones de personas se trasladan a ciudades, tensando aún más la demanda sobre los recursos y entornos locales. Aún así, las técnicas y tecnologías adecuadas, la urbanización y la sostenibilidad pueden ir de la mano.

Las megaciudades del futuro

En un mundo con un rápido crecimiento de su población, el futuro es urbano. Se estima que, antes de 2030, ya habrán 41 «megaciudades» con una población superior a los 10 millones de personas1. Hoy tan solo hay 182. Las personas que residen en estas ciudades consumirán el 81 % de los recursos mundiales3. 20 años más tarde, en 2050, estas poblaciones urbanas necesitarán un 50 % más de alimento y un 17 % más de agua de lo que necesitamos hoy4. También desearán vivir de manera confortable. Hoy todavía hay 1200 millones de personas sin electricidad: los residentes urbanos del mañana desearán una vivienda moderna y energía, con un clima interior agradable.

Este traslado masivo a las ciudades viene, no obstante, con un coste. Las proyecciones actuales sugieren que, en 2050, el crecimiento de la población y la urbanización doblará o incluso triplicará el uso de energía a nivel global, con un impacto parecido en las emisiones asociadas5. Cuando los objetivos medioambientales globales exigen mayores reducciones de consumo energético y de emisiones de CO2, cuesta ver cómo este mundo urbanizado podrá ser sostenible.

Megaciudades
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megaciudades con más de 10 millones de habitantes en 2030

Personas
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de personas se instalan en entornos urbanos cada semana

Agua y comida
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más de alimentos y 17% más de agua son lo que necesitarán las poblaciones urbanas en 2050

Cómo afrontar los retos medioambientales

Las ciudades, no obstante, presentan un gran número de oportunidades para afrontar los retos medioambientales. Los apartamentos y oficinas que se rehabilitan y se construyen con altos niveles de aislamiento necesitan mucha menos energía para calentar o refrescar su espacio interior que las estructuras tradicionales, lo que significa que ya es posible empezar a reducir el impacto medioambiental de la ciudad. Para que las ciudades usen el espacio de manera eficiente, los edificios deberán ser más altos y estar construidos más cerca los unos de los otros, lo cual podría aumentar el riesgo de incendios. El uso de materiales no combustibles como el aislamiento de lana de roca significa que una población de alta densidad es posible sin que ello implique un mayor riesgo de incendios.

Satisfacer la necesidad de alimentos y agua que tienen las ciudades en proceso de crecimiento exige disponer de más territorio y recursos. Gracias a los sistemas que usan medios de cultivo sostenibles para cumplir con precisión con los objetivos de agua y nutrientes de las plantas, los proveedores de alimentos a poblaciones urbanas podrán lograr altos niveles de rendimiento con pequeños espacios de cultivo.

El Grupo Rockwool está en la vanguardia del desarrollo de materiales que ayudarán a las ciudades del mañana a crecer de manera sostenible.

https://esa.un.org/unpd/wup/Publications/Files/WUP2014-Highlights.pdf
2 https://en.wikipedia.org/wiki/List_of_largest_cities
3 https://www.mckinsey.com/global-themes/urbanization/urban-world-the-global-consumers-to-watch
4 http://pubdocs.worldbank.org/en/862271433768092396/Holger-Kray-RO-SustainableAg-hkray-ENG.pdf 
http://www.gbpn.org/sites/default/files/IPCC_AR5__Implications_for_Buildings__Infographic__WEB_EN%20%281%29.pdf