7 ejemplos de arquitectura saludable a nivel acústico

27 abril 2018

Los arquitectos necesitan tener plena libertad para diseñar sus proyectos con la seguridad de que serán lugares inspiradores y estéticamente agradables a la vez que saludables. Pero, ¿qué es un edificio saludable? Según la OMS, la salud es ese estado de completo bienestar físico, mental y social. No se trata simplemente de una ausencia de dolencias o enfermedades. Por lo tanto, un edificio saludable es aquél que proporciona una experiencia de habitabilidad completa en un ambiente que tiene en cuenta la luz, el sonido, las vibraciones, el clima y todos aquellos aspectos que puedan perturbar el bienestar de las personas.

Sabemos que una exposición prolongada al ruido puede causar molestias y trastornos del sueño, los cuales afectan a la calidad de vida. De hecho, el 50% de la población está regularmente expuesta a niveles de ruido perjudiciales para la salud y la OMS, ya en marzo de 2011, identificaba el ruido ambiental como el segundo riesgo más importante para la salud medioambiental en Europa Occidental. Por ello, la lana de roca se convierte en una solución que ofrece la libertad necesaria a los arquitectos para diseñar entornos inspiradores y estéticamente agradables con la garantía de crear un ambiente saludable. 

Además de sus prestaciones acústicas, que ayudan a bloquear, absorber y mejorar los sonidos, la lana de roca cuenta con otras fortalezas como su resiliencia al fuego, sus propiedades térmicas, la durabilidad y rendimiento, la estética, su comportamiento con el agua y la circularidad por la que sus materiales son reciclables y reutilizables.

“Hoy en día, la arquitectura tiene la responsabilidad de ofrecer edificios que más allá de lo estético y funcional sean también prácticos y saludables para la sociedad. Cualquier proyecto actual debe tener en cuenta aspectos como la salubridad sonora para garantizar el bienestar de aquellas personas que se relacionarán con él”, asegura Pedro Luis Fernández-Cano, Business Unit Director de ROCKWOOL Peninsular.

ROCKWOOL, líder mundial en fabricación de lana de roca del mundo, comparte 7 ejemplos de arquitectura acústicamente saludable en el Día Internacional de la Concienciación sobre el Ruido:

Las piscinas cubiertas suelen ser ambientes ruidosos, ubicados en grandes espacios que tienen una acústica difícil, puesto que reflejan el ruido sobre superficies duras. La humedad -que puede llegar al 100%-, la probable iluminación artificial y la masificación de gente pueden ser un problema si no se controla adecuadamente.

El estudio de arquitectura Bing Thom Architects diseñó el centro acuático Guildford, con el objetivo de crear una instalación de categoría mundial con un ambiente acogedor que combinara estética, innovación y modernidad. El resultado es una piscina de tranquilidad con un interior luminoso y una acústica generosa que convierte al centro acuático en un excelente lugar para relajarse, entrenar y competir.

El secreto se encuentra en los paneles del techo Rockfon que absorben el sonido y controlan el ruido a niveles agradables. Los productos de lana de roca son parte integral de esta instalación brillante y atractiva. Capaces de incidir en el control del sonido, el reflejo de la luz y la gestión de la humedad.

Ubicado en el antiguo emplazamiento de una fábrica de papel en la confluencia de los ríos Saint-Laurence y Saint-Maurice, el Anfiteatro Cogeco se ha convertido en un edificio emblemático para los vecinos de Quebec. Esta imponente estructura tiene un techo de 25 metros, incluye asientos para 3.500 personas y espacio para otras 5.500 en un césped inclinado.

Al tratarse de un anfiteatro al aire libre, resulta esencial prestar especial atención a la acústica para garantizar que el sonido se transmite correctamente sin causar ecos ni perderse en el aire. Los arquitectos eligieron una combinación de materiales para garantizar que el sonido se absorbiera y reflejara en los lugares correctos. La parte inferior del techo está construida con paneles de 50 mm de aislamiento de lana acústica de roca, reforzado con aislamiento de baja densidad en la parte posterior del escenario.

La lana de roca resiste la humedad, absorbe los ruidos y ecos no deseados con facilidad y ayuda a mantener los espacios interiores a temperaturas confortables. Mientras conserva estas propiedades, sea cual sea el clima, garantiza que las interpretaciones sean siempre de una calidad constante para que el público disfrute de una excelente calidad de sonido en este anfiteatro al aire libre.

The House at Cornell Tech se trata del equipamiento más grande y más alto jamás construido según el exigente estándar Passive House. Es un conjunto de edificios entre los que destaca una torre de 26 pisos destinada a la residencia de estudiantes y personal de la universidad y un edificio principal que acoge la facultad.

El aislamiento es un elemento fundamental para la construcción pasiva puesto que ayuda a crear un clima interior óptimo al minimizar la necesidad de calefacción y refrigeración activas. En The House at Cornell Tech, los arquitectos utilizaron productos de lana de roca: paneles aislantes semirrígidos de 280 mm de espesor, así como paneles para envolver el edificio en una manta aislada. Y además de ayudar a The House a cumplir con el estándar de la Casa Pasiva, la lana de roca no combustible proporciona aislamiento acústico y la seguridad contra incendios que es esencial en edificios residenciales de varias plantas.

En cualquier estadio, el rendimiento acústico es fundamental para la mejor experiencia de atletas y espectadores. Para el proyecto de renovación del estadio Olímpico del Reino Unido con motivo de las olimpiadas de Londres 2012, la lana de roca proporcionó la respuesta perfecta. Facilitó que el nuevo techo retuviera el sonido dentro del estadio para crear una experiencia inolvidable sin afectar el entorno.

Hoy, el estadio es la casa del West Ham United de la Premiere League inglesa, cuyos aficionados, además de disfrutar del espectáculo con el mejor rendimiento acústico, cuentan con la tranquilidad que la lana de roca ofrece por su resiliencia al fuego, lo que ayuda a mantener la seguridad en el estadio.

Cada año, el 26% del envío de contenedores de Europa pasa por el puerto de Amberes en Bélgica, el segundo más grande de Europa que cuenta con 60.000 personas trabajando. Cuando el puerto de Bélgica necesitaba expandir su oficina central, su prioridad fue crear un lugar de trabajo sostenible, que reflejara sus valores y su apuesta de futuro.

La lana de roca se utilizó principalmente por sus propiedades acústicas, protegiendo contra el ruido de las instalaciones técnicas en el techo plano, y para la protección contra incendios gracias a las placas de aislante de acero, que cumple con la clasificación A1 Fire Class.

Aunque alberga representaciones de música compuesta hace siglos, la Filarmónica de París ofrece un entorno ultramoderno para su audiencia. Este edificio de diseño radical firmado por Jean Nouvel se completó en 2015 y se asemeja a una nave espacial gigante con un revestimiento de aluminio estampado y ángulos extremos.

La arquitectura de vanguardia y el diseño acústico se conjugan en la filarmónica parisina para ofrecer una experiencia musical sin igual con una claridad de sonido ininterrumpida. Un edificio singular para el que los constructores eligieron aislamiento de lana de roca con el objetivo de garantizar el mejor rendimiento acústico y trabajar en la seguridad contra incendios. La flexibilidad de lana de roca se adaptó perfectamente a las formas y ángulos inusuales de la Filarmónica de Paris y, una vez instalada, ha conseguido evitar que el ruido externo interfiera con la experiencia auditiva de la audiencia.

En ciudades que buscan proteger edificios históricos y mejorar la calidad de vida de los residentes, es especialmente importante gestionar el impacto del transporte público. Además de aislar contra el sonido, la lana de roca absorbe y amortigua el suelo y la vibración de las vías, reduciendo el impacto sobre las estructuras circundantes a medida que pasan los trenes. Además, gracias a su durabilidad, incluso en condiciones extremas, proporciona una solución duradera para la infraestructura de transporte que tiene una larga vida útil.

Esto significa una vida más pacífica para los vecinos de Estocolmo y una vida más larga para los edificios y otras estructuras de la ciudad, que ahora están mejor protegidos de la fatiga causada por las vibraciones.